Alzas acercan el precio del cobre a niveles históricos

Calificado como el ¨nuevo petróleo¨ hace unas semanas por Goldman Sachs, todo parece indicar que las proyecciones de los principales operadores de metales sobre el futuro del precio del cobre se cumplirán sin contratiempos. Así, se espera que en breve logre superar el valor histórico alcanzado en febrero del 2011, cuando el commodity se transó por sobre los 4,6 dólares la libra.

El aumento de la demanda China, que marcó un crecimiento del 18,3% de su PIB en el primer trimestre, señales de una recuperación global y la importancia del cobre en la transición a una matriz menos contaminante, ha confirmado los pronósticos del mercado respecto a que el precio del cobre alcanzará máximos históricos y avanzará desde allí. Sin embargo, a la base de estos números hay un reconocimiento de que el metal rojo tiene una crisis de suministro que necesitará el ingreso de nuevos proyectos de inversión

Factores Estructurales

Cuando a finales de febrero el cobre superaba la barrera de los 4 dólares la libra, precios que no se veían desde el 2011, se hizo evidente que existía una recuperación más rápida de lo esperado. Esta alza en la demanda, liderada por el robustecimiento de la economía China, aparece como el factor más importante en un incremento sostenido del precio del metal que se observa desde hace meses y que debería mantenerse a mediano y largo plazo.

 

Otro de los factores está determinado por el protagonismo del cobre en la transición mundial hacia una matriz energética verde. Su conductividad eléctrica y la baja reactividad se encuentran entre los factores que lo convierten en el material más rentable para su uso en el almacenamiento y transporte de energía renovable. “El cobre es el nuevo petróleo, porque no hay descarbonización sin esta materia prima. Su importancia en el logro de los objetivos de Paris no puede subestimarse” fueron las declaraciones de Goldman Sachs.

Apoyados por menores inventarios en una década, lo que se explica por variabilidades en la producción debido al impacto de la pandemia en las operaciones y una pausa en el ingreso de nuevos proyectos de envergadura, estos niveles deberían mantenerse en el mediano y largo plazo en lo que algunos expertos concuerdan en denominar como un superciclo de materias primas.