Cuántas, en qué fase se encuentran y cuáles son las vacunas contra el Covid-19 que se podrían administrar en Chile

Soñar con una vacuna efectiva y segura que nos proteja del coronavirus y nos permita retomar una vida relativamente normal es el anhelo de cada habitante de este planeta. Pero ante la avalancha informativa, en Inexlink hicimos un resumen de los aspectos más importantes que han sido publicados al respecto para tener un panorama general de dónde estamos parados, particularmente de la iniciativa de Pfizer que fue la primera en ser administrada en Chile.

En el mundo, actualmente se desarrollan más de 300 investigaciones científicas orientadas a producir una vacuna eficaz para enfrentar el coronavirus. De ellas, cerca de 160 se encuentran aún en fase de laboratorio, 47 están siendo probadas en humanos y 10 alcanzaron la fase 3 o final. En este grupo se destaca la vacuna de Pfizer/bioNtech que, en Chile, al igual que en Reino Unido y Estados Unidos, fue la primera en ser administrada a grupos objetivos.

Fases de una vacuna

En el desarrollo de una vacuna, todo se inicia con un estudio de laboratorio para determinar que existan antígenos naturales o sintéticos que pudieran hacer frente a la enfermedad de acuerdo a datos teóricos. Luego, estos se testean en muestras animales para certificar su eficacia, para recién entonces pasar a un proceso de tres fases que toda vacuna debe sortear con éxito.

En la Fase 1 parten las pruebas en humanos con una muestra pequeña de adultos sanos, normalmente no más de 100. El objetivo de esta etapa es demostrar que se produzcan los efectos inmunológicos deseados y que la investigación sea segura.

Posteriormente, en la fase 2, la muestra se amplía hasta a 500 personas y ya no se trata de gente exclusivamente sana. Se busca detectar posibles efectos adversos con mayor precisión y determinar cuál es la forma más adecuada de administración.

Para la fase 3 son miles los voluntarios los que participan en la investigación y se busca conocer más efectos secundarios. Si todas estas etapas se sortean con éxito, la empresa que la desarrolla pedirá los permisos a los diferentes organismos sanitarios, como la FDA en Estados Unidos o el ISP local. Con la autorización ya se puede comenzar la vacunación pública donde se seguirán monitoreando sus efectos.

Ensayos clínicos en Chile

En Chile hay ensayos clínicos aprobados y en desarrollo para cuatro vacunas. La disposición de nuestro país para servir como campo de estudio ha sido altamente

 

valorada por los laboratorios internacionales, alcanzando acuerdos conocidos que según Bloomberg permitirían dar una cobertura del 139% de la población. Comparativamente, en la región recién lo siguen Brasil con un 64% de cobertura, Ecuador con un 49% y Argentina con 48%.

Al ensayo clínico del prototipo de la farmacéutica Janssen (laboratorio de Johnson & Johnson) que fue el primero en comenzar, se sumaron hace unos días los estudios fase tres de la vacuna del laboratorio chino Sinovac Biotech liderado por la Universidad Católica; el de la vacuna de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca que monitorea la Universidad de Chile; y la de la alianza chino canadiense CanSino que se probará también a lo largo de todo el país.

Vacuna Pfizer BioNtech, la primera en Chile

Al igual que en varios países del hemisferio norte, la vacuna del laboratorio norteamericano Pfizer y la farmacéutica alemana BioNtech fue la primer en inocularse a la población chilena partiendo con el personal sanitario que trabaja en unidades de cuidados intensivos. El presidente Sebastián Piñera junto con confirmar esta noticia a mediados del mes de diciembre, precisó que serán 20 mil dosis -para 10 mil personas, pues se necesitan dos dosis- las que participarían de este primer proceso para terminar un primer trimestre con disponibilidad de diferentes vacunas para 5 millones de personas.

El llamado Plan Nacional de Vacunación, gracias a diferentes acuerdos con los laboratorios, asegura dosis para el total de la población nacional y contempla un orden de prioridad. En primera instancia se parte con el personal de salud, seguidos de adultos mayores y enfermos crónicos, para luego enfocarse en otros grupos de la población objetivo según su grado de riesgo.

«Nuestro plan de vacunación depende de las aprobaciones de las autoridades de salud internacionales y de nuestro país. Y su disponibilidad irá creciendo gradualmente según la capacidad de entrega de los laboratorios», dijo el mandatario.